NARRATIVA

Margarito y el cuidado de los animales

Margarito siendo el mayor de 6 hijos, era el encargado del ganado familiar, el cual era maltratado por él mismo, pues aborrecía cuidar el ganado, por lo que tenía una mala actitud.
Durante la tarde su tarea era guardar a cada animal a su corral, por lo que para él era más fácil patear y maltratar a los animales, en ese momento Artemisa, diosa de los animales, se manifestó frente a él diciendo: “¿Por qué maltratas a quien te hace subsistir? No te das cuenta del daño que causas, de ellos vives”, entonces Margarito respondió: “No me importa en lo absoluto, nadie me va a decir qué está bien y qué no” y siguió golpeando a los animales, Artemisa por último dijo: “Serás castigado hasta tu arrepentimiento”.
Con el paso del tiempo cada integrante de su familia era convertido en un animal al cual maltrataba: puercos, borregos, guajolotes, vacas, etc. Fue entonces cuando llegaron los compradores de ganado para hacer un gran banquete, Margarito vendió el ganado a un buen precio, favoreciéndose así mismo, pero olvidó a su familia, por lo que recordó aquellas palabras que Artemisa le había dicho.
En medio de llanto y arrepentimientos le rogó a Artemisa que le devolviera a su familia, pero como humanos. Esta fue la lección de Margarito, el cual tuvo que aprender a respetar a los animales.
Escrito por:
José Carlos Jiménez García
Abigail Núñez Rodríguez
Denis Ortiz Martínez


El niño con cabeza de caballo



Durante mucho tiempo Virginia y Augusto intentaron tener un bebé, al ver que sus intentos no daban frutos, rogaron a Artemisa, diosa de la fertilidad, que les permitiera engendrar un hijo, al no obtener respuesta a sus plegarias, Virginia osó maldecir a Artemisa, por lo que ésta le permitió engendrar un bebé, pero como castigo el niño nacería con cabeza de caballo. Al nacer su primogénito, ellos comprendieron la magnitud de su error y al ver el surgimiento de su familia, optaron por darlo en sacrificio a Artemisa.

Afrodita, al comprender la inocencia del bebé se compadeció y lo volvió un niño normal y hermoso.

Escrito por:

Melissa González Pérez

Alejandra López Gómez

Luis Ángel Jiménez Silva



La mariposa y la mosca


Se situaba una fiesta en el árbol donde llegaban dos amigas, la mariposa y la mosca cuando de repente se encontraron una libélula, muy guapo, ambas comenzaron a discutir sobre su gusto por él. Llegaron al acuerdo de que a la primera que él se dirigiera sería la afortunada de tenerlo, como es de suponerse a la primera que le habló fue a la mariposa, ya que solo se fijó en los colores de sus bellas alas, pero no contaba con que a ella le gustaran diferentes insectos, por lo que terminó sufriendo por el resto de sus días, no sin antes darse cuenta de que la mosca tenía mejores sentimientos.


Escrito por:


 José Carlos Jiménez García


Abigail Núñez Rodríguez


Denis Ortiz Martínez 







FÁBULA

“LA HORMIGA EN INVIERNO”

Al aproximarse el invierno, una hormiga muy trabajadora y precavida se apresuró
a acarrear alimentos para su hogar y así pasar esta época de forma tranquila y
acogedora.
Como tenía tiempo de sobra se dedicó a ayudar a ayudar a sus demás amigos
con sus alimentos, esto era lo que ella hacía cada año.
Al invierno siguiente ella se enfermó y no pudo abastecerse de lo necesario para
no pasar penas, ella, ilusa, creyó que sus amigos la ayudarían con este asunto
pero no fue así porque estaban demasiado ocupados viendo por sí mismos.
Entones la hormiga se levantó de la cama y a pesar de su estado, fue a conseguir
lo que necesitaba y así pasar su invierno, en ese momento se dio cuenta de que
no podía confiarse de los demás porque nadie iba a hacer las cosas por ella.
ELABORADO POR:
LÓPEZ GÓMEZ ALEJANDRA
 GONZÁLEZ PÉREZ MELISSA








El Zapato (Fabula)
 Escrita por: Aldo Mateo Marin 
Eduardo Calvario
Obed Rosas
Tenía 18 años de edad, y fue cuando me acerqué a mi padre y mi padre y le dije
-Papá, me quiero casar- 
mi padre me dijo y me miró fijamente, a lo que volví a decir – Me quiero casar-
Fue cuando él me respondió diciéndome: - Tráeme un bolígrafo y una libreta con la que vas a la escuela y acompáñame hacia la mesa de la  cocina-.
Yo ya estaba seguro que lo quería era dejar de estudiar, porque quería casarme con mi novia y formar una familia, por lo que quería que mi padre me apoyará en la decisión que ya había tomado. Fue cuando tomé mi libreta y un bolígrafo que se encontraba cerca de un pequeño librero y fui directamente hacía la mesa de la cocina donde mi padre se encontraba sentado y me pidió que hiciera lo que él me ordenaba. –Hijo- dijo mi padre – quiero que abras la libreta y escribe la palabra “zapato”-
Inmediatamente hice lo que mi padre me había ordenado, escribí en mi libreta la palabra “zapato”.
Cuando apenas estaba terminado de escribir esa palabra inmediatamente mi padre me ordenó que escribiera nuevamente la palabra zapato y una vez más volví hacerlo pero antes de que terminara de escribirlo por segunda vez, mi padre me ordenó volver a escribir  la palabra zapato, fue entonces, y sabiendo lo serio y estricto que era mi padre, me empecé a intrigar al momento de escribirla por tercera vez.
Escribí otra vez la palabra zapato, otra vez más me lo ordenó al escribir otra vez la palabra zapato, interrumpí a mi padre preguntándole con voz amigable:
- papá ¿por qué me pides que escriba en mi libreta varias veces la palabra zapato?-.
Él me contestó con otra pregunta; -¿Ya te cansaste?- donde respondí – No, no me he cansado de escribirlo, simplemente quiero saber ¿por qué me pides que escribe varias veces la palabra zapato?- y él me respondió – Bueno hijo, lo que pasa es que cuando te cases, a partir de ese momento vas a escuchar la palabra zapato-.
-¿La palabra zapato?
- Si, porque tu nueva familia dirá; quiero zapato, varias veces de forma de que te lo  dirán, quiero vestido, quiero ropa, quiero comida, quiero dinero, quiero amor, quiero educación, y lo vas a escuchar  repetidamente-.
Y por último agregó mi papá – y ante tales peticiones no te debes de cansar de lo que te pida tu nueva familia-.
                                                          

”Ese es el compromiso que adquiere un hombre o una mujer cuando tiene una familia”.


podcast (integrantes: Abraham Clderon, Araceli Feliciano, Azul Galilea, Daniela Gutierrez, Obed Rosas)





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